La temperatura de ayer en nada se asemejó con la sensación térmica universitaria de los días previos a la asamblea. El escándalo desatado en la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), a raíz de la difusión de un video en el que se observaba a un funcionario ofreciendo contratos a un consejero a cambio del voto, trocó con la solemnidad propia de los claustros académicos. Con 89 votos de los asambleístas, la fórmula que integran Juan Cerisola y Alicia Bardón se impusieron al binomio conformado por María Luisa Rossi de Hernández y Pablo Holgado, que obtuvo 64 votos. Fue después de cuatro horas y media de sesión de la asamblea universitaria que se hizo en el salón del Centro Cultural Eugenio Flavio Virla.

Desde muy temprano, la cordialidad entre los asambleístas identificados con uno y otro sector contrastó con el fuerte dispositivo de seguridad montado dentro y fuera del Centro Cultural. No hubo incidentes, tampoco acalorados debates en el recinto. No hubo barras, ni invitados especiales. Ningún sector movilizó simpatizantes, tan sólo los estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras protestaban contra la asamblea. Hubo un tácito acuerdo entre el cerisolismo y el rossismo para que la jornada eleccionaria sea en un clima de paz. Del mismo modo se definieron a las autoridades de la asamblea. El decano de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, José Luis Vázquez, presidió la sesión, acompañado por dos secretarias, también decanas: la cerisolista Judith Casali de Babot (Filosofía) y la rossista Adela Estofán de Terraf (Psicología). La unanimidad marcó el inicio de la asamblea. Fue para aprobar la renuncia indeclinable al cargo de vicerrectora por parte de Rossi y también para rechazar la moción de orden del consejero estudiantil de Derecho, Juan Abraham Mussi, quien habló de la ilegitimidad de la convocatoria y despotricó contra el uso de las utilidades del Yacimiento Minero Aguas del Dionisio (YMAD). También hubo unanimidad en la decisión del cuerpo de adoptar la votación secreta que consagró a Cerisola como rector. Fue la propia Casali de Babot quien justificó el cambio de postura, a raíz de la "aceleración de los tiempos" y como una manera de sacarle presión a los 155 asambleístas presentes (hubo una ausencia justificada).

Poco después de las 10 se exhibió la urna en donde se depositaron los sobres con los votos escritos por cada asambleísta. Dos horas y media después se cerró la votación. El recuento marcó un punto de tensión. Vázquez cantaba el resultado. El primer voto correspondió a Cerisola-Bardón, aunque en el inicio del conteo el escrutinio favoreció a Rossi. Y hasta se alcanzó una paridad en 51. Luego vino una andanada de votos cerisolistas que produjo la primera euforia de la jornada al alcanzar el sufragio número 78, ese que consagraba definitivamente la reelección de Cerisola como rector de la UNT.

El final encontró a los cerisolistas celebrando la victoria de su líder y a grupos de rossistas abandonando el recinto antes de la proclamación del reelegido rector.